Hacer un safari cultural: Lo importante son las personas

Embarcarte en un safari cultural es una experiencia enriquecedora. Dejar de lado los prismáticos para centrarte en las tradiciones de las personas que viven en Kenia o Tanzania dará otro sentido a tu viaje a África.

Cuando pensamos en ir de safari nos imaginamos subidos a bordo de un todoterreno oteando el horizonte para fotografiar leones o jirafas. No obstante, con la aparición de los safaris culturales el abanico de posibilidades es mucho más amplio y fascinante.

Para comprender bien que ofrece un safari cultural conviene compararlo con un safari clásico. Tradicionalmente, un safari está pensado para observar animales y paisajes naturales recorriendo parques y reservas en cómodos vehículos 4X4, a pie e incluso en globo. Con el tiempo han aparecido varios tipos de safaris para satisfacer los gustos de todos los viajeros.

Por su parte, el safari cultural propone un enfoque diferente. En lugar de priorizar únicamente el avistamiento de la fauna salvaje ahora puedes sumergirte de lleno en el día a día de las tribus africanas. Se trata de una oportunidad de oro para comprender cómo estos pueblos de pastores y agricultores han logrado mantener intactas sus milenarias costumbres y sus fuertes vínculos familiares frente al imparable paso del tiempo.

¿Y qué se hace exactamente durante un safari cultural? La gran ventaja es que no tienes que renunciar a explorar la biodiversidad de Kenia o Tanzania sino que en estas rutas vas un paso más allá. Puedes pasar unos días recorriendo llanuras infinitas para observar el majestuoso avance de las grandes migraciones y al mismo tiempo detenerte en poblados locales para charlar con sus habitantes, admirar su trabajo manual y ser partícipe de sus rutinas ancestrales.

Eso sí, la educación y el respeto absoluto siempre han de estar presentes cuando quieres conocer a fondo una comunidad. Vas a entrar en el hogar de alguien así que no puedes sacar fotos a todo lo que ves sin preguntar. Debes pedir siempre permiso antes de retratar a los lugareños o sus viviendas.

Además, como en cualquier safari, tienes que tener en cuenta que las zonas rurales no suelen contar con las comodidades a las que estamos acostumbrados en España u otros países fuera de África. En este sentido, es imprescindible que te informes acerca de cuál es la manera más apropiada de vestir o qué artículos de higiene personal debes llevar contigo. Recuerda que el tema del aseo en un safari es esencial porque el acceso a las tiendas o los baños con agua corriente no es tan sencillo.

En definitiva, un safari cultural crea estrechos lazos con personas que viven de un modo radicalmente distinto al nuestro. Ya no hace falta ser un explorador intrépido para descubrir el corazón palpitante de África. ¡Este viaje cambiará tu forma de ver el mundo para siempre!

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