El tejón melero: Más de lo que se ve a simple vista

El tejón melero o ratel se encuentra entre los mamíferos de África y Asia más sorprendentes. Este escurridizo animal se deja ver por algunos parques nacionales de Tanzania. ¿Serás capaz de encontrarlo?

La fauna salvaje de Tanzania está repleta de animales intrépidos pero, aunque resulte difícil de creer por su apariencia, el ratel se encuentra entre las criaturas más valientes del mundo. Este oportunista no le teme a nada.

A pesar de su nombre popular, el tejón de la miel tiene una dieta más variada. Puede alimentarse de carroña pero también ataca sin dudar a roedores, tortugas, aves e incluso antílopes y búfalos para saciar su voraz apetito.

Y por supuesto, le encanta destrozar colmenas. Como imaginarás, esta especie es la pesadilla de los apicultores. Es por eso por lo que a veces se les caza con trampas o armas de fuego.

Otro dato curioso es que parece que el ratel es inmune al veneno de algunas serpientes de las que se alimenta. Resulta increíble que este animal pueda acabar con una cobra y comérsela sin consecuencias.

Darse cuenta de la enorme fortaleza del tejón melero es difícil si sólo prestamos atención a su tamaño. En general, suelen medir entre cincuenta y setenta centímetros de largo y pueden alcanzar los dieciséis kilos de peso. Este animal tiene una figura aplanada con patas cortas pero poderosas y gracias a su piel gruesa son muy resistentes.

Por lo que respecta al comportamiento del tejón de la miel cabe señalar que estamos ante una especie solitaria. El ratel no vive en sociedad y le gusta disponer territorios enormes que alcanzan cientos de kilómetros cuadrados que, por supuesto, defiende de posibles amenazas.

Como buen experto excavador, este animal prepara sus guaridas bajo tierra utilizando las afiladas y largas garras de sus patas delanteras. Son capaces de perforar túneles extensos en terrenos compactos en apenas diez minutos.

Esta habilidad les viene como anillo al dedo ya que rara vez descansan en la misma madriguera. También suelen buscar refugio en las grietas de las grandes rocas o dentro de los troncos huecos. Hay mucho terreno que vigilar y no siempre es posible volver a casa a tiempo para dormir.

Ahora que conoces el aspecto y las costumbres del tejón melero podrás buscarlo e identificarlo durante tu safari. Lo malo es que suelen esquivar a las personas y se muestran muy hostiles si se sienten acorralados por lo que una dosis de paciencia y precaución es indispensable. ¡Quizá te acompañe la suerte!

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