Tribu Turkana: Mucho más que un pueblo de pastores

La tribu Turkana es una de las culturas más asombrosas de Kenia. Si te apasionan las tradiciones africanas profundizar un poco en el modo de vida de este pueblo transformará por completo tu viaje.

La tribu Turkana de Kenia habita cerca de la frontera con Sudán y cuenta con una población que supera el millón de habitantes. Descubrir cómo es el día a día de esta comunidad te dará la oportunidad de explorar la inmensa riqueza cultural que esconde el continente africano.

Hoy en día, el pastoreo sigue siendo la verdadera base de la supervivencia de este pueblo nómada. De hecho, la leyenda cuenta que la tribu Turkana llegó a Kenia siguiendo los pasos de un toro gris. Ya te puedes hacer una idea de la importancia que le conceden a la domesticación del ganado.

La división del trabajo entre los miembros de la tribu Turkana es sencilla. Mientras los hombres se ocupan del pastoreo las mujeres se quedan en casa cuidando del hogar, los hijos y ordeñando el rebaño.

Como ves, estamos hablando de una economía de subsistencia en la que cada uno tiene su función para contribuir a la supervivencia del grupo. En este contexto, no tiene cabida la monogamia. Cada hombre suele tener varias mujeres y éste les asigna parte del rebaño a cada una de sus esposas para que en el futuro estos animales puedan ser heredados por sus hijos. En otras palabras, el hombre se ocupa del sustento de todos los miembros de la familia para que a nadie le falte de nada.

¿Quieres saber más acerca de las curiosas costumbres de esta tribu? Le dan mucha importancia a su aspecto y entre las mujeres los collares son signo de prestigio y estatus social. Los collares se colocan en diferentes capas que incluso pueden llegar hasta la boca. Si ves una mujer con unas cuentas alrededor del cuello y un collar de latón estás ante una mujer casada.

Por otro lado, las mujeres también suelen afeitarse los lados de la cabeza y dejan una trenza en el centro que tiñen de un color rojizo. Estos peinados son sumamente elaborados y requieren muchísimo cuidado para mantenerlos en buenas condiciones.

En cuanto a los hombres, las escarificaciones son su rasgo más distintivo. Es decir, los guerreros se hacen incisiones en el rostro o los brazos para decorar su piel aunque esta costumbre va cayendo en desuso. El motivo es sanitario ya que estas heridas decorativas suelen infectarse.

Un rasgo que comparten hombres y mujeres es el hábito de untar su piel con grasa y ocre rojo. Esto sirve como protección ante el sol abrasador pero también es un modo de embellecer el cuerpo.

Como ves, la tribu Turkana es un pueblo de lo más pintoresco. La profusión de colores en los adornos y la ropa que llevan contrasta con la sencillez de la vida cotidiana de esta comunidad. ¡Hay tradiciones milenarias sorprendentes!

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