La Reserva Natural de Amani: Un refugio entre montañas

La Reserva Natural de Amani es un auténtico vergel escondido en las montañas de Usambara. Este es uno de los tesoros más valiosos de Tanzania ya que alberga uno de los jardines botánicos más antiguos de toda África.

La Reserva Natural de Amani es un ejemplo de resistencia. Aunque la presión de las explotaciones comerciales de té durante la época colonial supuso la pérdida de gran parte de la arboleda en la región montañosa de Usambara este santuario logró sobrevivir.

Cuando hablamos de una excursión a Amani hay que tener una cuenta una ventaja añadida: No es una reserva de gran tamaño y se puede recorrer fácilmente. Esto te permite planificar paseos relajados para apreciar el paisaje a tu propio ritmo y sin el agotamiento de las largas rutas de otros parques nacionales.

Recuerda: Es imprescindible contar con la compañía de un guía experto. De este modo, no sólo podrás disfrutar de los secretos mejor guardados e identificar a la fauna más escurridiza sino que también mejorará tu seguridad en gran medida. La naturaleza salvaje es de una belleza arrebatadora pero también encierra peligros para los que hay que estar preparado.

Si decides acercarte a explorar este rincón del mundo comprobarás que la cercanía con el océano Índico tiene una gran influencia sobre el clima de Amani. La elevada humedad y las lluvias dan vida a una selva tropical y a un bosque nuboso realmente asombrosos.

Ojo, en este destino no verás a los Cinco Grandes. El verdadero atractivo de la Reserva Natural de Amani reside en la posibilidad de contemplar especies que no se dan en ningún otro sitio. A lo largo de tu visita podrás cruzarte con animales singulares, desde ranas hasta cangrejos de agua dulce que sólo habitan en estas montañas. ¡Podrás sacar fotos originales y exclusivas!

¿Te gustaría hacer un safari ornitológico? Pues estás de suerte porque el denso follaje cobija a más de una decena de aves amenazadas que son muy difíciles de ver en otras reservas. La entidad BirdLife International clasifica Amani como uno de los doce destinos más destacados de todo el planeta para el avistamiento de aves.

Pero los pájaros no son los únicos que vuelan por la zona. Es habitual que haya mariposas de colores revoloteando sin descanso entre las exuberantes plantas medicinales y las violetas africanas.

¿Pensando ya en hacer las maletas? Antes debes tener presente que la mejor época para ver Amani es durante la estación seca, es decir, de junio a octubre. Durante estos meses los caminos son más transitables así que tienes más posibilidades de realizar tu safari sin imprevistos.

Saca tu espíritu aventurero y ven a conocer la Reserva Natural de Amani. Dejarse atrapar por la magia de la vida salvaje que rebosa en este lugar será la mayor de las recompensas.

Scroll al inicio