Las islas de Kilwa Kisiwani y Songo Mnara esconden parte de la fascinante historia de Tanzania. ¡Será un viaje al pasado increíble!
Las islas Kilwa Kisiwani y Songo Mnara son un verdadero paraíso que combina playas e historia. No obstante, excursiones arqueológicas como esta o la visita a las famosas ruinas de Gede en Kenia son eclipsadas por el esplendor de la flora y los animales de la sabana africana. ¿Te apetece un viaje a Tanzania que se salga de lo común?
Lo primero de todo es situar las islas de Kilwa Kisiwani y Songo Mnara. No son difíciles de localizar ya que están a unos 300 kilómetros de Dar es Salaam. Ojo, el transporte en Tanzania puede ser todo un reto y no sólo por la distancia. ¡Informarse acerca de las alternativas disponibles es fundamental!
Como ves, la ubicación de estos enclaves se aparta de otras rutas de safari. Si es tu primera visita es mejor que explores los Parques Nacionales de Tanzania y dejes esta pequeña expedición para tu segundo viaje.
El pasado medieval de Kilwa Kisiwani
Pasear por las ruinas de Kilwa Kisiwani resulta inspirador. Este asentamiento dominó el próspero comercio marítimo del océano Índico durante la Edad Media. Sentirás que viajas en el tiempo mientras descubres impresionantes construcciones de piedra caliza con cientos de años de antigüedad.
Además de la experiencia de ver unas ruinas medievales en Tanzania también puedes acercarte a la Gran Mezquita. Este templo ha tenido el privilegio de ser la mayor edificación de su clase en toda la región durante siglos.
No es difícil imaginar porque los muros de piedra caliza coralina y los tres hermosos accesos simétricos abovedados de esta mezquita llamaban la atención. Los rastros de pintura descubiertos por los arqueólogos sugieren que el santuario estuvo adornado en tonos rojos y negros.
Otro de los imprescindibles de Kilwa Kisiwani es el grandioso palacio de Husuni Kubwa. Este recinto podía presumir de albergar decenas de habitaciones de gran lujo y una inmensa piscina octogonal para el disfrute exclusivo de los gobernantes locales.
Tampoco debes olvidar reservar una parte de tu jornada para visitar la antigua prisión levantada sobre las ruinas del fuerte de Gereza. Esta edificación defensiva fue construida por navegantes portugueses en el año 1505 d. C. Como imaginarás, era una excelente base de operaciones para mantener el control de las rutas mercantiles.
Las ruinas de Songo Mnara
Volvemos la vista hacia la isla de Songo Mnara. El mayor atractivo cultural de la zona es visitar los restos de una antigua ciudad suajili cuyas edificaciones fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1981.
Hoy en día, todavía se conserva parte de un gran palacio, una mezquita y numerosas viviendas residenciales de gran tamaño. Se cree que durante la época más próspera del asentamiento los edificios se cubrían con yeso blanco y se decoraban con sofisticadas tallas.
En definitiva, planificar una escapada para recorrer las hermosas islas de Kilwa Kisiwani y Songo Mnara supone embarcarse en una aventura que hará que veas Tanzania con otros ojos. ¡La historia perdura en los lugares más insólitos!
