Las cascadas de Tanzania están llenas de vida y ofrecen un maravilloso contraste con el calor de las llanuras africanas. ¡Haz un safari por los rincones más refrescantes!
Si buscas un safari que se salga de lo común seguro que te encantará conocer las cataratas de Tanzania más a fondo. La fuerza del agua esculpe paisajes únicos y eso te dará la ocasión de fotografiar estampas de ensueño podrás enseñar cuando vuelvas a casa después de tu aventura.
A continuación, puedes echar un vistazo a nuestra particular selección de las cascadas más bellas de Tanzania:
El monte Meru y el torrente de Tululusia
Nos aventuramos en la zona norte de Tanzania para descubrir la cascada de Tululusia que se halla en pleno Parque Nacional de Arusha. Este impresionante salto de agua mide unos 28 metros de altura pero lo que realmente te dejará con la boca abierta es descubrir que la fuerza del agua ha sido capaz de esculpir una cueva en la roca volcánica.
Si decides hacer un safari a pie por Arusha es habitual que incluya la excursión a las cataratas de Tululusia. Se trata de una ruta distinta en la que podrás contemplar el paisaje y la rica fauna tanzana mientras te adentras por senderos rodeados de árboles majestuosos.
Es frecuente ver a los llamativos monos colobos blanquinegros saltando entre las ramas de la espesura aunque también puedes tener la suerte de cruzarte con manadas de búfalos, elefantes e incluso algún leopardo que se acerca a beber a las orillas del cauce.
Las cataratas de Materuni
Seguimos nuestra senda hasta el Monte Kilimanjaro para llegar a las cataratas de Materuni. Como su propio nombre indica, este inmenso torrente toma su denominación de la aldea de Materuni, a unos 15 kilómetros de la ciudad de Moshi. Estas cataratas no son los únicos saltos de agua en esta escarpada región pero sí que tienen el honor de ser uno de los más altos y espectaculares. La escena te dejará sin palabras.
Los grandes saltos de Kalambo
Las cataratas de Kalambo son las más altas de Tanzania y las segundas más altas de África con sus 235 metros de caída libre. El terreno está salpicado de barrancos profundos y un horizonte de acantilados rocosos se extiende hasta donde alcanza la vista cerca del mítico lago Tanganica. Entre la fauna insigne de la zona se encuentra la imponente cigüeña marabú.
El oasis de Ngare Sero
En las inmediaciones del lago Natron se encuentran la cascada de Ngare Sero. Este salto de agua se oculta en el interior de una profunda garganta en la misma base del volcán Ol Doinyo Lengai.
Se trata de un rincón muy popular entre los amantes del trekking en el que podrás contemplar un oasis rebosante de palmeras que se abren paso entre las rocas o una piscina natural de un azul imposible.
Y si los encantos de la naturaleza no son suficiente para saciar tus ganas de explorar lo desconocido puedes ir hasta alguna de las aldeas masái para aprender más acerca de esta tribu cuyos coloridos bailes han dado la vuelta al mundo.
En definitiva, la belleza de las cataratas de Tanzania no tienen igual. Si quieres experimentar la cara menos conocida de los safaris por este país sólo tienes que alejarte del polvo de las pistas de tierra de los parques y reservas. ¡Encontrarás tesoros insospechados!
