La hiena: Un animal de risa escalofriante

La hiena: Un animal de risa escalofriante

Hiena
La hiena es uno de los animales más fascinantes de África.

Hoy en Masikio Safaris vamos a conocer más a fondo a la hiena. Este animal no tiene muy buena prensa debido seguramente a su risa siniestra o al hecho de ser uno de los villanos de la famosa película El rey León. ¡Vamos a romper los mitos relacionados con este depredador!
Como ya sabes, en este blog nos encantan los animales. Por eso ya hemos dedicado varios artículos a hablar de los Cinco Grandes, las jirafas blancas, las rayas de las cebras, el color de lo flamencos, los rinocerontes… Ahora es el turno de la hiena.
Si vas de safari no es extraño que te tropieces con hienas moteadas durante el día o la noche. Los sonidos que emiten son espeluznantes quizás debido a su parecido con unas malévolas carcajadas. Pero las hienas no son seres perversos sino que buscan sobrevivir en un entorno duro y salvaje.
¿Sabías que existieron dos tipos de hienas diferentes? En la actualidad los ejemplares que nos encontramos en la sabana son del tipo “trituradora de huesos” pero antes había también una familia que tenía características similares a los lobos. Desgraciadamente, este último grupo no paso el corte de la lucha por la supervivencia.
La hiena es un animal social. Las manadas de esta especie son numerosas llegando incluso a alcanzar la cifra de ochenta miembros en los casos más extremos. Las hembras son las líderes del grupo por lo que podemos decir que estamos ante un sistema matriarcal.
Su capacidad de vocalización es excepcional ya que no sólo ríen para avisar al resto del grupo de que han encontrado alimento. También son capaces de llorar y emitir toda clase de ruidos para comunicarse entre sí.
En cuanto a la dieta, cabe señalar que una hiena es capaz de comerse hasta un tercio de su propio peso. Y no es que sena muy delicadas de estómago. Dientes, piel y huesos son ingeridos con facilidad por estos increíbles animales.
Pero hay una pega… son carroñeros. Probablemente de ahí les venga parte de su mala fama. No obstante, si no fuera por las hienas las enfermedades se propagarían más rápidamente y con mayor facilidad por lo que hacen un gran servicio al entorno gracias a sus hábitos culinarios. Entre sus presas predilectas se encuentran roedores, reptiles y aves. Aunque tampoco es que le hagan ascos a antílopes, cerdos salvajes, búfalos y serpientes.
Hay gente que tiene la impresión de que la hiena es torpe y perezosa. Nada más lejos de la realidad. Si han de perseguir una presa viva pueden hacerlo durante largas distancias hasta que por fin su objetivo desfallece de puro agotamiento. Eso sí, van a empezar a devorar al desafortunado animal mientras aún respira.
La hiena es un animal lleno de sorpresas. Su agilidad y perseverancia unido al hecho de que van en grupos numerosos convierte a esta especie en un auténtico peligro para los animales de los que se alimentan. ¡Verlas en acción es un espectáculo!

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