¿Alguna vez te has preguntado cómo se comunican las jirafas? Durante años se pensó que estos esbeltos animales eran prácticamente mudos pero lo que realmente ocurría era que no somos capaces de oírlos.
Hay muchos lugares en los que ver jirafas en Kenia y Tanzania. El Parque Nacional de Kruguer o la Mansión de las Jirafas son sólo dos ejemplos. Sin duda, siempre es un espectáculo contemplar a estos animales pero su atractivo va más allá de su magnífica apariencia.
Los científicos sospechan que el gran secreto de la comunicación de las jirafas se halla en los infrasonidos. En otras palabras, hablan entre ellas usando tonos tan bajos que el oído humano es incapaz de percibirlos.
Ojo, por ahora esto es una simple teoría. Aún nos queda mucho camino por delante para empezar a comprender el lenguaje de las jirafas. Como imaginarás, para investigar estos infrasonidos hacen falta sofisticados equipos y eso implica que se necesita tiempo y una fuerte inversión para lograr resultados concluyentes.
Lo que sí podemos decir con seguridad es que las jirafas hacen algunos ruidos en circunstancias concretas. Por ejemplo, resulta que los individuos de esta especie duermen sólo dos horas al día y durante ese tiempo de descanso suelen emitir sonidos. Para algunos esta es una forma de comunicación consciente pero la realidad es que no lo sabemos con certeza.
Otra de las situaciones en las que una jirafa puede “hablar” es durante la época de apareamiento. ¿Alguna vez has oído toser a una jirafa en el zoo o durante un safari? Pues no se trata de un catarro sino de un macho en celo llamando a una hembra.
Por su parte, las hembras reservan sus mejores discursos para sus hijos. Cuando una cría se aleja demasiado emplean un silbido suave para lanzarles una advertencia e indicarles que deben quedarse dónde su madre pueda protegerles de posibles depredadores.
Además, se ha comprobado que las jirafas son muy protectoras con sus crías. No les gusta que otro adulto ajeno a la familia se les acerque demasiado y emiten sonidos para que ese entrometido se vaya a otra parte. Nada puede interponerse entre una jirafa y su bebé.
Por último, como es habitual en el reino animal, no podemos olvidarnos de la importancia de los gestos y la comunicación no verbal. Los machos, por ejemplo, se golpean el cuello tanto para demostrar que son los más fuertes como para cortejar a las hembras.
Como ves, la silenciosa comunicación de las jirafas está llena de mensajes aún por descifrar. Otro motivo más para que estos majestuosos animales nos sigan fascinando en cada safari.



